AGUAS FRESCAS MEDICINALES

Las aguas frescas medicinales son bebidas tradicionales elaboradas a base de agua, frutas, hierbas o semillas que combinan la hidratación diaria con propiedades terapéuticas naturales, son bebidas que se han preparado durante generaciones y que incluso forman parte de rituales y tradiciones de las culturas nativas de América. En muchas familias de centro y latino américa son una excelente forma de consumir las frutas maduras que usualmente se cosechaban del jardín de la casa.
Con el tiempo algunas bebidas fueron integrándose a las comidas de las familias, algunos ejemplos de ellas son los refrescos, los jugos artificiales e incluso las bebidas alcohólicas.
Por fortuna, aún muchas familias siguen conservando la tradición de preparar aguas frescas para acompañar sus comidas, sobre todo durante el verano, la época más calurosa del año. Es así que todavía conservamos bebidas ampliamente consumidas en nuestros hogares e incluso negocios; tal es el caso de la horchata de arroz, el agua de jamaica, el agua de pepino con limón e incluso el tejuino.
El Tejuino es una bebida tradicional mexicana elaborada a base de maíz nixtamalizado, piloncillo y agua, que se deja fermentar de 2 a 4 días y se consume con hielos, tajín y jugo o nieve de limón. Tiene un perfil agridulce y refrescante muy característico, resultado de la mezcla entre el dulzor del piloncillo, el toque ácido del limón y la sal. Al ser una bebida fermentada de manera natural, aporta bacterias ácido-lácticas que funcionan como un probiótico benéfico para la salud digestiva.
También debemos mencionar el Pozol, que es una bebida tradicional y ancestral de origen mesoamericano hecha a base de masa de maíz nixtamalizado y agua, a la que a menudo se le añade cacao molido. Ésta es una bebida que aporta una gran cantidad de energía, fibra, proteínas y microorganismos benéficos para la salud
Los viajeros y campesinos lo llevaban en forma de bola de masa envuelta en hojas de plátano para disolverla en agua fresca durante sus jornadas de trabajo, ya que quita el hambre y la sed.
Y claro, también aquí cabe mencionar esas bebidas preparadas con hierbas, caso del agua de Alfalfa y limón.
El agua de Alfalfa y limón contiene vitaminas A, C y K, además de minerales como calcio, hierro y potasio y el limón refuerza la dosis de vitamina C y antioxidantes. Tiene un efecto desintoxicante y diurético, contiene fibra y compuestos que favorecen el proceso de digestión además de funcionar como una bebida reconstituyente ideal para reponer energía o hidratarse después de hacer ejercicio.
Y es así cómo a través de consumir bebidas elaboradas con frutas, hierbas, semillas y incluso vegetales, que seguimos viviendo las tradiciones de nuestros ancestros, recordando sus rituales y honrando su sabiduría.

