Justicia sanadora, pertenencia y la tierra que nos sostiene
Apapacho
La conocí hace diez años, en la primavera en que apenas comenzábamos a organizar la clínica móvil de The Botanical Bus, en un jardín donde hoy ofrecemos servicios a la comunidad. Su padre había fallecido recientemente a causa de la diabetes tipo 2, en la tierra de donde ella es originaria. Debido a las injustas leyes migratorias, ella no pudo regresar a casa para acompañarlo en sus últimos momentos.
En medio de su duelo, fundó junto con The Botanical Bus Presente para Nutrirnos, un programa que pone las prácticas alimentarias indígenas en el centro de la prevención y el cuidado de quienes viven con diabetes tipo 2. Casi todos los sábados, en la clínica móvil de The Botanical Bus, servimos una comida comunitaria preparada con alimentos integrales y arraigados en nuestras culturas: sopa de milpa con habas en abril, ensalada de nopales en mayo y caldito de frijoles con quelites en junio. Ella se asegura de compartir que los nopales son un remedio tradicional para reducir el azúcar en la sangre de las personas que viven con diabetes tipo 2.
A través de su riqueza cultural y su relación con las plantas, ella contribuye a un floreciente ecosistema de cuidado comunitario. Este año, The Botanical Bus organizará 30 clínicas móviles y 84 talleres de bienestar, llegando a 2,000 integrantes de la comunidad con más de 3,000 servicios de cuidado colaborativo, arraigados en el territorio y centrados en la cultura. Estos incluyen herbolaria, nutrición, masajes, acupuntura, cuidado de los pies, limpias, atención plena, terapia artística, círculos comunitarios y comidas compartidas.
Cuando nos reunimos para definir nuestra Misión, Visión y Valores, tachamos la palabra Valores, asociada a la idea de Misión, y declaramos que nuestro cuidado es Apapacho: un abrazo desde el corazón.
Nuestro trabajo está arraigado en el apapacho, de la palabra náhuatl papachoa, que significa abrazar con el corazón. En nuestros círculos de cuidado, ponemos la cultura, la conexión y la pertenencia en el centro como elementos esenciales para el bienestar. Honramos los saberes ecológicos tradicionales y cultivamos seguridad, confianza y alegría mediante ceremonias, convivencia y cuidados sensibles al trauma. Practicamos la justicia sanadora a través del liderazgo compartido y la reciprocidad, con la convicción de que «si sanas tú, sano yo; todxs somos medicina».
En otoño, su familia regresa a la milpa para cosechar. Ella camina sobre la tierra seca, a la sombra de las altas plantas de maíz. Después de cosechar las mazorcas de maíz, cortan, atan y secan los tallos del zacate de milpa y los guardan en las ramas altas de un árbol para alimentar a los animales. Estos manojos de zacate formaban un nido donde ella se sentaba durante horas, presente en su propia fuerza y libertad.
Además de ser cofundadora de Presente para Nutrirnos, actualmente dirige el programa Healing Harvest de The Botanical Bus, en el que cuida un acre de tierra cultivado con hierbas medicinales que se distribuyen en nuestras clínicas. Ella comparte: «Siento una gratitud infinita por haber nacido de la tierra seca y sabia de mi lugar de origen. Mi trabajo y la tierra de aquí siguen transformando mi dolor en aprendizaje y fuerza. La tierra de aquí me ha adoptado. Al principio tenía miedo, pero ella me reconoce como su hija, aquí y en el lugar de donde vengo».
Esta primavera nos reunimos para contar nuestra historia, para encarnar nuestra Raíz de Ser —nuestra misión—, Mirar desde el corazón —nuestra visión— y Abrazar con el corazón —nuestros valores—. Ella se reunió con nosotras en aquella sala llena de luz una semana después del fallecimiento de su abuelo, a los 97 años, en el lugar donde ella nació. Se sentó frente a mí, con la pérdida a flor de piel, los frijoles negros aferrados a su memoria y los nopales vivos en su corazón.
«Soy nopales», declara. «Somos la tierra», declaramos. Su historia vive en nuestro cuidado comunitario. Les invitamos a mirar desde el corazón, n’sa ñadaní desde el corazón, y a sumarse a nuestros compromisos vivos con la justicia sanadora.